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Historia de Formula Sound (cortesía de Barry Penaligon)

^You can find this very same article in English following this link: https://zitroztr.wordpress.com/2017/06/09/a-brief-history-of-formula-sound-by-barry-penaligon ]

 

Hola a todos de nuevo.

A continuación podréis leer uno de los artículos más interesantes –bajo mi punto de vista- que podéis encontrar en mi cuenta. Está directamente escrito por el mismísimo Barry Penaligon, de Formula Sound. ¿Qué quién es Barry? Seguid leyendo, y así veréis el gran valor que tienen estas líneas.

Las dejaré en primera persona, pasando simplemente a ser una traducción de lo que amablemente me remitió por correo ante una petición de hacer uno o varios artículos centrándome en esta gran marca británica. Insisto en que no es un contenido que yo haya escrito; simplemente, he tenido la suerte de conseguirlo directamente de la fuente. Simplemente he añadido algunos enlaces, referencias y fotos con comentarios.

Lo que sigue es la historia resumida de Formula Sound

Formula Sound fue fundada por Tony Cockell alrededor del año 1978. Tony era ingeniero de sonido con el grupo 10cc (https://es.wikipedia.org/wiki/10cc ) a principios de los años 70, y entonces comenzó a construir consolas de estudio. Una de ellas se utilizó en los estudios Strawberry de los 10cc (http://www.strawberrynorth.co.uk/articlesstudiosound1974.htm ), y un set móvil se construyó para Demis Roussos (https://es.wikipedia.org/wiki/Demis_Roussos ).

Tony se percató de que el mercado de los mezcladores para estudio era bastante impredecible, y decidió diseñar equipamiento comercial de menor envergadura, más sencillo de fabricar y con una rotación de ventas más continua. Así, el primer producto de Formula Sound, alrededor de 1978, fue un ecualizador gráfico de 1 unidad de rack llamado SE1; conforme a las opiniones de los usuarios, se modificó para convertirse en el SE19, y una tercera versión fue la SE21.

 

se219

El ecualizador SE219

 

A principios de los 80, Tony pensó que sería buena idea crear un mezclador modular, dando la opción de configurar las entradas, y haciendo sencillas las reparaciones; así es como se gestó el diseño de la PM-80.

 

PM80 from FutureMusic

Fijaos, como curiosidad, en el orden en que la PM-80 tenía los potenciómetros de ecualización: los bajos están arrib y los agudos abajo. Foto extraída de FutureMusic

 

Siguiendo la estela del éxito de la PM-80, a Tony se le ocurrieron algunas ideas para llevar la idea de mezclador modular algo más allá, y a principios de los 90 diseñó la PM-90.

 

PM90 Resistance

En la PM-90 ya veis que se dispusieron los potenciómetros de ecualización de una manera más “racional” o más “estandarizada” (los bajos abajo). También se dispuso el vúmetro en horizontal, no en arco. Foto cortesía del usuario Resistance de Hispasonic

 

A medida que las ventas de los mezcladore modulares aumentaban, Tony escuchaba comentarios de sus usuarios acerca de limitadores de volumen, sistemas de evacuación y divisores de zonas. Esto llevó a Tony a diseñar una serie de equipos de 1 unidad de rack, el AVC2 (controlador de volumen), el CX4 (interfaz de evacuación), el separador de zonas ZM243 y el mezclador AMX6.

 

formula-sound-amx6-960164

El mezclador de 1RU AMX6. Foto cortesía de Audiofanzine

 

A finales de los 90 Tony diseñó tres mesas de mezclas: la System 2000, la PM100 y la FSM-600. La PM-100 fue la sucesora directa de la PM90, con grandes prestaciones y módulos de entrada universales.

 

 

PM100

Como curiosidad: la PM-100 lleva el crossfader con tecnología VCA. El sonido no pasa directamente por el XF, sino que lo atraviesa un voltaje que alimenta un amplificador operacional, y dependiendo de la posición del XF, se ofrece más o menos voltaje a ese amplificador. Así, aunque se deteriore el XF, no afecta al sonido, y no se requiere un fader de muy alta calidad para ofrecer un sonido de… muy alta calidad. Ah, y otra curiosidad: los canales de grabación L y R están intercambiados (en el panel trasero, el rojo es el canal derecho)

 

Formula Sound PM-100 - LEDs-2 (1920x1280)

¿Sabías que los pulsadores transparentes de las últimas PM-100 los fabrica directamente Formula Sound, porque se acabó el suministro de los botones negros con la “ventanita”?

La System 2000 se consideró una incursión en los mezcladores de estudio, con faders de 100 mm.

DSC02300

Si hay un mezclador que represente a la perfección el diseño “tanque” modular antiguo, esa es sin duda la increíble System 2000

La FSM-600 (originalmente llamada SX1) era una mesa compacta de configuración fija, más sencilla de fabricar y, por tanto, con un coste menor que los mezcladores modulares. Incorporaba un par de prestaciones que Tony consideraba importantes para un DJ en ese momento: bus auxiliar y voice over [atenuación de música al detectarse voz].

FSM600

La FSM-600 se ve sobre todo en color rojo; fijaos que el modelo en negro recuerda mucho a la PM-80/PM-90, pero en versión compacta. También existe el modelo de 4 canales, FSM-400, disponible con frontales en azul y en negro

En 2003, Funktion One contactó con Tony para diseñar un mezclador que considerasen que encajase perfectamente con sus altavoces. Resultó en la FF6000, que fue lanzada a principios de 2005.

FF-6000

La FF6000, con esos “knobs” gordos, para ofrecer precisión a la hora de ecualizar. Eso sí, me chirrían las fotos con los vúmetros picando en rojo, grrrrr

En 2005 Tony nos vendió la compañía a Devshi Gami (70%) y a mí (30%, que a su vez vendí a Devshi un par de años después, así que Devshi y su familia son los únicos propietarios). Tony permaneció en la empresa durante dos años, mientras yo aprendía las técnicas de diseño y los estándares de Formula Sound.

Entre 2005 y 2007 Tony diseñó la PM-80R, que era la forma en la Tony sentía que actualizaría la PM-80 con todo lo que había aprendido durante años.

PM80R

La PM-80R conserva la sencilla belleza, la calidad de sonido y la construcción a prueba de bombas de la PM-80 y la PM-90, retornando a los ya icónicos vúmetros curvos del modelo original

Tony también pensó que un distribuidor por zonas modular sería una buena idea, así que en ese período también diseñó el mezclador/matriz ZMR80, un distribuidor por zonas que sigue siendo posiblemente el de mejor calidad de audio del mundo.

En 2008 me hice cargo del diseño de los productos de Formula Sound. Comencé con un mezclador mono de 10 canales y una unidad de rack, el FSM10, y una puesta al día del CX4MK2: el CX4 MK3.

Mi primer mezclador completo fue otra colaboración con Funktion One, el FF6.2L, lanzado en 2016, y recientemente el FF4.2L y la versión con potenciómetros rotatorios de la FF6.2 y la FF4.2.

 

FF6.2L (Thomann UK)

La flamante FF6.2L (foto extraída de Thomann UK)

 

 

La FF6.2 está construida sobre la FSM600 y la FF6000, manteniéndose como mezclador analógico con placas montadas verticalmente, y con componentes discretos de inserción [No SMD]. Parte de la circuitería se ha mejorado, y se ha desarrollado una ecualización con cancelación total y filtros de frecuencia variable.

Formula Sound sigue comprometida con el diseño de productos de audio de alta calidad, con sonido analógico y componentes discretos que permiten un mantenimiento y un servicio a muy largo plazo.

Saludos

Barry Penaligon

Un par de reflexiones:

  • Tenía entendido que la System 2000 era más de principios de los 90 que de finales. De hecho, recordemos que a finales es cuando Pioneer desembarcó con las series 500 y -personalmente pienso que fue un cambio radical pero no a mejor- lo puso todo patas arriba en este mercado. Mientras, algunas salas ya habían sustituido por aquel entonces sus System 2000 por mezcladores más modernos (que no necesariamente mejores).
  • Me resulta curioso cómo Tony siempre ha estado persiguiendo la excelencia: que la PM-100 y la PM-80R sean las evoluciones naturales -y buscadas- de la PM-90 y su predecesora, la exitosa PM-80, da mucho que pensar. Podrían, simplemente, haberla reeditado reduciendo costes, pero en lugar de eso, añadía funciones y refinaba el diseño. Habría sido muy fácil pasarse a un diseño digital, lleno de gadgets y efectos molones, pero el SONIDO es parte de su ADN e incluso de su nombre. Me encanta leer esta forma de ver las cosas.

 

Me encanta conocer la historia de las marcas de las que me considero devoto; no de una manera visceral, sino más bien racional, reconociéndoles el mérito y la calidad por encima de todo. Y aquí tenemos un claro exponente.

Bodegon FS-1 (1920x1280)

Alguna ya no está… y alguna más llegará (espero)

Personalmente, que alguien como Barry haya tenido la amabilidad de hacerme llegar esas generosas líneas es algo que no sólo le honra, sino que me hace sentir profundamente orgulloso, por tener la oportunidad de ofrecer información así en castellano. Espero en breve poder ampliar esta información con más entradas de este tipo.

Y, por los errores que pueda haber cometido al traducir su artículo (no estoy familiarizado con los limitadores, mezcladores por zonas, etc), en otra entrada os dejaré el artículo original.

Si alguien está interesado (si has llegado hasta aquí, lo estás) en estos excelentísimos mezcladores, puedes echarle unas horillas a este hilo, que es posiblemente la mejor información monográfica de Formula Sound existente en la red:

https://www.hispasonic.com/foros/mixers-formula-sound-hilo-oficial/449759

Un atento saludo a todos, y muchas gracias por vuestro tiempo e interés.

A brief history of Formula Sound (by Barry Penaligon)

[Dispones de este mismo artículo en castellano en el siguiente enlace: https://zitroztr.wordpress.com/2017/06/09/historia-de-formula-sound-cortesia-de-barry-penaligon ]

First of all, let me say this is probably the article I am most proud of, but it is not my creation; I just want to use these lines to transcribe what Barry Penaligon himself wrote to me some days ago. I feel honored and proud to spread this, and I’ll try to keep it as it was originally written – I’ll only add some comments in brackets, some little corrections, and photos with comments. But who is Barry? You should keep reading…

If you are interested, this article is also available translated into my mother language, Spanish, in another article in this blog. Probably, comments could be richer there due to obvious reasons.

So, a big THANKS to Barry and Ian, to the whole Formula Sound, and especially to you, the readers, for spending your time reading this. Here it goes:

The following is a brief history of Formula Sound

Formula Sound Limited was started by Tony Cockell in about 1978, Tony was a sound engineer for 10cc in the early 70’s and then started building sound desks, one went into the 10cc Strawberry studio and a touring mixing desk was build for Demis Roussos.

Tony thought the market for studio desks was too unpredictable and decided to design some small commercial audio equipment, easier to make and regular sales. So the first Formula Sound product in about 1978 was a 1RU graphic equaliser called the SE1, following customer feedback it was modified and became the SE19 and a third version was the SE21.

se219

SE219 equalizer

In the early 1980s Tony thought it would be a good idea to do a modular mixer, giving choice of inputs and making it easy to service and this was how the PM80 came to be designed.

PM80 from FutureMusic

Formula Sound PM-80: as a curiosity, pay attention to EQ knobs sorting: treble is the lowest position, while bass in the top (image courtesy of FutureMusic)

Following the success of the PM80, Tony had some ideas to take the modular mixer idea further and in the early 1990’s designed the PM90.

PM90 Resistance

In PM-90. EQ layout was swapped so that low freqs were in the low position. Also, the curved vumeter was  replaced by the horizontal one (both especially iconic from FS). Image courtesy of Hispasonic’s user Resistance

As sales of the modular mixers grew Tony had comments from users about level control, evacuation interfaces and Zoners. This led to Tony designing a series of 1RU units, the AVC2 (level control), the CX4 (fire/evacuation interface), ZM243 Zoner and AMX6 mixer.

formula-sound-amx6-960164

The 1RU-mixer AMX6. Image courtesy of Audiofanzine

In the late 90s Tony designed 3 mixers, the System 2000, the PM100 and the FSM600.

The PM100 was the successor to the PM100 [correction: PM90], with lots of features and universal input modules. 

PM100

As a curiosity, PM-100’s crossfader is based in VCA operation: sound doesn’t passes thru it, but a couple of operational amplifiers use the power adjusted by both sides of the XF to amplify signal on each side. Thus, even if the XF is worn, it won’t afect sound, and it doesn’t need to be a high quality fader to provide high quality results. Oh, and another curiosity: in REC outputs, colors are swapped: Right channel is actually going through the white connector and viceversa

Formula Sound PM-100 - LEDs-2 (1920x1280)

Did you know the clear pushbuttons used in the latest PM-100 units were directly manufactured by Formula Sound, as the supplier stopped the production of the typical windowed black ones?

The System 2000 was a step in the studio mixer direction with 100mm faders.

DSC02300

If we had to mention the paradigm of solid construction in a classic modular mixer, that is -no doubt- the astonishing System 2000

The FSM600 (originally called the SX1) was a fixed format install mixer, easier to build and therefore lower cost than the modular mixers with a couple of features Tony felt were important for a DJ at that time (AUX send and voiceover).

FSM600

FSM-600 is mostly seen in red color; take a look on the resemblance to PM-80/PM-90 that black frontpanel and knobs provide. There’s also a 4-channel configuration, named FSM-400, with blue or black frontplates

In 2003 Tony was approached by Funktion one to design a mixer that they felt would suit their speakers, this was the FF6000 and was launched in early 2005.

FF-6000

The FF-6000 mixer, with those lovely and precise big knobs. However, I always get annoyed when seeing pictures with vumeters jumping into red color, grrrrrr…

In 2005 Tony sold the company to Devshi Gami (70%) and myself (30% which I sold to Devshi a couple of years ago so Devshi and his family are now the sole owners). Tony remained with the company for 2 years while I learnt about Formula Sound design techniques and standards.

Between 2005 and 2007 Tony designed the PM80R, which was how Tony felt he would update the PM80 with what he had learnt over the years.

PM80R

PM-80R inherits the spartan beauty, the sound quality and the rugged construction seen in PM-80 and PM-90, recovering the iconic curved vumeter layout from the original model

Tony also felt a modular Zoner would be a good idea so in this period he also designed the ZMR80 modular zoner, a zoner that is still probably the best audio quality zoner in the world.

In 2008 I took over design of Formula Sound products, I started with a 1RU 10 channel mono mixer, the FSM10 and an update of the CX4MK2 – the CX4 MK3.

My first full mixer was another collaboration with Funktion one, the FF6.2L launched in 2016 and recently the FF4.2L and rotary versions of the FF6.2 and FF4.2.

FF6.2L (Thomann UK)

The fabulous FF6.2L (image from Thomann UK)

The FF6.2 built on the FSM600 and FF6000, keeping with analogue audio and vertically mounted boards with leaded components. A number of the circuits have been improved and a full kill EQ developed plus variable frequency filters.

Formula Sound remain committed to designing high quality audio products, with analogue audio and leaded components that allow the product to be maintained and serviced for a long product life.

Regards

Barry Penaligon

Let me add a couple of thoughts:

  • So far, I understood that System 2000 was rather from the early than of the late 90s. In fact, many big clubs had already substituted their S2000s by newer mixers -mainly, easier to service- that lately were also replaced by Pioneer 500 series (and, unfortunately, standardized DJ booths).
  • I do personally admire how Tony has always been searching for excellence in his models: taking so much care about PM-100 and PM-80R, as natural and improved evolutions of PM-90 and its predecessor PM-80. It could’ve been easy to jump into a digital domain full of gadgets and funny features, but SOUND is part of their brand.

I do love to know more about those brands that I consider fond of – not from the guts, but from my brain and ears, and as a recognition of their merit and quality above all. And this is one of the clearest examples.

Bodegon FS-1 (1920x1280)

Some of them already gone… but surely more to come in a near future (I hope!)

Personally, the fact that Barry kindly gifted me with these lines is something that not only honors him but also makes me deeply proud as a result of being able to spread this kind of information in Spanish. I wish to widen this info pretty soon with more alike articles.

In case you are interested in this kind of info (if you’ve reached here, you surely are), here you can find what I consider the most valuable Formula Sound-related information in the Internet in Spansih language:

https://www.hispasonic.com/foros/mixers-formula-sound-hilo-oficial/449759

Kind regards to everyone, and a big THANKS for your time and interest.

Mezcladores Cloud CXM

Esta vez voy a escribir acerca de unos mezcladores poco conocidos aquí en España, pero que merecen un reconocimiento no sólo por haber tenido su hueco en el glorioso mercado analógico europeo de hace 2 décadas (estos mezcladores se descatalogaron en 2003), sino que tuvieron que remar desde el Reino Unido, cuyo fabricante de mezcladores para DJ por excelencia resultaba ser la venerable Formula Sound.

TIPO DE MEZCLADOR

Conceptualmente, obedece a lo que habitualmente llamamos mezcladores “tanque”: modulares, típicamente en rack de 19 pulgadas, con placas de componentes discretos DIP, sin procesador digital de señal (vamos, puramente analógicas), con fuente de alimentación externa, y con una robustez en la construcción digna de un tanque Abrams.

Cloud CXM 1 - Front Panel_1 - copia (1920x1280)

Su configuración es muy parecida a las Ecler SCLAT, pero especialmente a las Formula Sound PM: dos tornillos en el frontal que permiten soltar el canal, y conectores en la parte posterior que van directamente unidos a una plaquita que queda enrasada con el chasis. Para soltar totalmente el canal, se libera un bus flexible (“ribbon”) que lleva unas pinzas en los lados para evitar que se suelte. Vamos, una configuración muy, muy sencilla, que permite el cambio de placas o canales incluso en directo.

SERIES Y MODELOS

Por lo que tengo entendido, hubo dos generaciones de Cloud CXM. La primera, que es de la que más comentaré puesto que es de la que tengo ambos modelos, pareció disponer de dos paneles frontales: uno con los vúmetros en vertical, y otra con ellos en horizontal, cada uno de ellos con una distribución distinta de los controles. Luego llegó la CXM 2, con “Cloud M2” serigrafiado en la parte superior de su módulo master, y que es de la que tienen las fotos subidas aún en la web de Cloud ( http://www.cloud.co.uk/products/archive/detail.php?id=53 ).

En concreto, la que dispone de los vúmetros en horizontal dispone de más controles en el módulo de salidas, aparte de que existe un módulo auxiliar de 3 zonas independientes (CZ1, que implica sacrificar un canal).

El módulo de salida puede ser, como decía, de tres tipos: el de vúmetros horizontales, el de vúmetros verticales (referencia M1, que se ve en este vídeo de Tiësto junto con el módulo de triple salida: https://youtu.be/ztu766hyTM4?t=5m10s ), y otro en el que se puede seleccionar la banda sobre la que se puede aplicar el crossfader.

Zitro - Cabina con Cloud CXM 1_2 (1920x1280)

Aquí veis el módulo de salida con los vúmetros en horizontal

 

PLACAS DE CANAL

Cada canal, como decía, es un bloque en el que se incluye el frontal, la parte trasera con conexiones, el fader y la placa de canal. Ésta se une al resto de la mesa mediante un bus que se libera con esas pinzas que comentaba.

Los módulos disponibles son únicamente estéreo (CS1) o para micro (CM1). El primero, que es el que realmente me interesa, dispone de preamplificador RIAA, que se puede seleccionar internamente mediante una especie de “pastilla” que incorpora jumpers en su interior. El mismo sistema se utiliza para seleccionar el rango de ecualización: +/-6 ó +/-12 dB.

Cloud CXM - Channel board_10 (1920x1280)

Con esta posición de los jumpers tendríamos la ecualización con +/-6 dB…

Cloud CXM - Channel board_15 (1920x1280)

…y así la tenemos a +/-12 dB.

Tenemos los controles típicos de cualquier mesa (selector de entrada, ganancia, ecualización de tres bandas, lado del crossfader, balance, fader…) y además dos buses auxiliares, como en una PM100, pero en este caso ambos van mediante potenciómetro (recordad que en la Formula Sound uno de ellos va mediante un botón conmutador). Es decir, de nuevo, tendríamos “una mesa rotatoria” (en este caso, dos) incluida en el mezclador.

Además, podemos seleccionar el canal como mono, y tenemos el clásico disparador de arranque (“Start”) activado mediante botón; en otras mesas, como las SCLAT, ese sistema podía integrarse en el fader mediante un pequeño relé, para activar el cierre por contacto. En la ClubMix creo recordar que se podía configurar el botón de “ON” en cada canal para tener el mismo control que tenemos aquí en las CXM. Lógicamente, esto viene heredado sobre todo del mundo radio/broadcast, y no creo que a día de hoy interese mucho, aunque todo va por modas y barrios, y lo mismo a alguien le da el punto de lanzar loops así. Bueno, no me lío más con esto, que un párrafo ya me parece demasiado.

Los faders son de 100 mm, es decir, recorrido largo. Los que vienen en mis dos mezcladores -y por tanto deduzco que era el estándar- son 10kAx2, es decir, estéreo, de 10 kOhm, con curva logarítmica. Pero lo mejor es que son ALPS de la serie “K”. Me encantan. Y, por cierto, no son baratos, pero en medida de 60 mm son aún más difíciles de encontrar si no es a través de repuestos de alguna marca. En 100 mm simplemente se pagan, y ya está (por ejemplo, en

Cloud CXM - Channel board_4 (1920x1280)

K-ALPS 10kAx2

Los potenciómetros son todos del mismo valor: 10kBx2 (lineales, estéreo, de 10 kOhm) con vástago de 6 mm, del fabricante ALPS (¿o era Alpha? Creo recordar que en esta es ALPS). Pero un detalle que me ha gustado mucho es que los potes que necesitan click central, lo llevan: los tres de ecualización y el de balance. El resto (ganancia y los dos envíos auxiliares) no llevan ese enclavamiento central. Ese es un detalle del que carecen, por ejemplo, las Formula Sound FSM-600 o las Ecler SCLAT, que usan en la placa de canal todos los potenciómetros similares entre sí, con enclavamiento central. O Rodec, que hace todo lo contrario: todos SIN enclavamiento central (lo hablé con ellos, y es un tema de “diseño, porque en Centroeuropa los prefieren así”; lo admito, pero ¿en Centroeuropa también prefieren que el balance no tenga click central? Sinceramente, no lo creo).

Cloud CXM - Channel board_11 (1920x1280)

Potenciómetros de envío a auxiliares y balance

Cloud CXM - Channel board_12 (1920x1280)

Potenciómetros de ganancia y de EQ

Gran detalle tener un LED de pico (peak) para monitorizar si estamos saturando con la señal de ese canal. Aunque echo de menos que otros fabricantes hiciesen lo que Pioneer (¿¿¿Zitro alabando algo de Pioneer??? Sí, al César lo que es del César…), de poner un vúmetro por canal, aunque sea la suma de canales o mono, y no estéreo. Pero ayuda mucho, sobre todo si pinchas a más de dos platos. Pero lo del peak me gusta (recuerdo que lo tenía en una JBSystems, mi segunda mesa tras una Akiyama sin ecualización).

Eso sí, un pequeño detalle que NO me ha gustado es que los amplificadores operacionales no vayan montados en zócalo, como hacen Formula Sound, Hi-Level y Rodec, sino que van directamente soldados a la placa (como en las Ecler), lo cual supone un problema a la hora de sustituirlos y/o jugar con otros operacionales, puesto que supone desoldar y soldar la garrapatilla; no es lo más cómodo del mundo.

MÓDULO MASTER (DE SALIDA)

Una cosilla que quería comentar aquí, sin haber desmontado el módulo por completo, es que es un poco faena que para cambiar los faders haya que sacar todas las placas de este módulo, puesto que, si os fijáis, los faders no llevan los típicos tornillos en sus extremos, sino que van fijados por su parte inferior a la placa.

No resulta muy relevante, porque la verdad es que no son faders de uso intensivo, pero creo que son los mismos que utilizaban las DJM-500 como faders de canal. Me parece bien que Cloud haya puesto estos faders de menor calidad aquí (no es necesario nada mejor, la verdad) y haya destinado parte del dinerete a montar los K-Alps en cada canal.

Llama la atención la distribución de los LEDs en los vúmetros; igual que en otras mesas tenemos rangos muy grandes por debajo de los 0dB, aquí el rango es prácticamente simétrico, lo que provoca que si estamos ajustando la ganancia de los canales a -3dB (si pinchamos a 2 platos) o a -6 dB aproximadamente (si lo hacemos a más), perdemos mucho detalle de los niveles, puesto que nuestra señal únicamente cubrirá 2 ó 3 LEDs del vúmetro.

CONEXIONES

Como ya he comentado, cada canal lleva sus propias conexiones por debajo, que en el caso del canal estéreo son dos: Línea (derecho e izquierdo) y Phono (ídem), no balanceados a través de conectores RCA (“cinch”). ¿Y la toma de tierra? Es, como en las Formula Sound, un tornillado gordo que está en el módulo master. Esa es una de las cosillas que me gusta más, por comodidad, de las Ecler SCLAT: cada canal tiene su propia toma de tierra en el panel trasero de conexiones.

Ah, y no soy defensor de los paneles inferiores con conexiones (como curiosidad, en las SCLAT también se puede poner por abajo; por eso la parte inferior del chasis no tiene ambos paneles del mismo tamaño, sino que su parte más estrecha coincide con la medida de los paneles de conexión 😉 Ahí lo dejo), pero al final me he tenido que ir acostumbrando poco a poco.

Cloud CXM-Rear Panel_7 (1920x1280)

En esta imagen podéis ver la toma de tierra (el tornillo verde, común para todos los canales), la doble entrada estéreo por RCA de los módulos CS1, y las conexiones del módulo CM1

Eso sí, en las salidas, mucho ojo, porque dependiendo del módulo que tengáis, puede que tengáis salida por RCA o no (en cuyo caso posiblemente acabaréis utilizando una de las salidas de grabación para llevar la salida al ampli, si es que no tenéis un conversor XLR/RCA si vuestro amplificador sólo tiene entradas por RCA). Sin embargo, uno de los módulos master sí tiene salida de cabina (booth) por jack de 6.3 mm, mientras que el otro no dispone de esa salida.

Cloud CXM-Rear Panel_6 (1920x1280)

Aquí tenemos salidas estéreo con jack de 6.3 mm…

Cloud CXM-Rear Panel_1 (1920x1280)

…pero aquí no 😦

Con toda sinceridad, en esta última foto podéis ver que esa mesa tiene la friolera de 4 salidas estéreo de grabación: 2 de Main Programme y 2 de Music Only. ¿De verdad era necesario tener ambas por duplicado, y no tener ninguna de Programa/Master con conectores RCA?

VALE, PERO… ¿CÓMO SUENA?

El tiempo nos ha ido demostrando que no siempre la marca más extendida demuestra una mayor calidad, especialmente en estos tiempos gobernados por el marketing. Sabéis a lo que me refiero: esa dichosa frase de “es el estándar”.

Mientras grandes marcas han copado las cabinas sobre todo desde la llegada del formato digital a manos de los DJs, otras marcas tienen igual o más solera desde hace décadas, con productos analógicos de altísima calidad, pero quizá por ser marcas más “locales/regionales” o porque la mayoría tenemos los oídos de madera, no han logrado seguir en lo más alto (asumiendo “lo más alto” como nivel de ventas).

Porque, sí, nosotros, los frikazos de las cabinas, no sólo conocemos lo más generalista (Pioneer y Allen & Heath, principalmente), sino también las marcas con más solera (Rodec, Formula Sound), y seguramente también esas marcas más locales que abastecían a mercados más pequeños por no poder expandirse tanto (Ecler aquí en España, Freevox en Francia, Hi-Level en Alemania, D&R con su ClubMix en Holanda… y como mucho en países aledaños, como por ejemplo Ecler en Francia). De hecho, algunas de ellas, a sabiendas de que el mundo DJ es objetivamente tan pequeño y a día de hoy tan permisivo con la calidad, tuvieron que seguir dedicándose a otros mercados, principalmente el de instalación y/o el de broadcast.

Pues posiblemente Cloud encaje perfectamente en el perfil de este tercer grupo: marca británica, como Formula Sound, que por suerte a día de hoy sobrevive con equipos de otro tipo.

¿Y qué tiene que ver esto con el sonido de la mesa? Pues que, nos guste o no, el coste y la calidad de construcción suelen ser directamente proporcionales, siéndolo también la calidad de sonido.

Confieso que compré las CXM más por curiosidad que por devoción. Obedecían a lo que me gusta en una mesa de mezclas, y me arriesgué. Pero cuando hice mis pequeñas pruebas, al margen de que necesitan algo de trabajo de reparación – como veis en las fotos-, me quedé muy, muy sorprendido. Tuve que cambiar la ecualización a +/-12 dB, porque los +/- 6 que venían originalmente no me resultaban perfectos para mi forma de pinchar.

Y sí: SONIDAZO. Me gusta muchísimo. Tiene un buen equilibrio entre contundencia en bajos (sin artificios; sonido noble, natural, pero profundo), y presencia plana, sin efectos raros, en altas. Al ecualizar corta bien; muy bien. No se cuela nada raro al quitar bandas. Y aunque aún no me he puesto a pinchar en sesión con ella, da seguridad saber que el sonido llega sin perder ni añadir nada.

De hecho, pensé en un primer momento que quizá sería una locura compararla con la ClubMix, sobre todo sin saber absolutamente nada de primera mano (haberla escuchado funcionando, quiero decir) de las CXM. La ClubMix, al final, es a la que estoy refiriendo los vídeos comparativos que estoy publicando (también podría hacerlo frente a la Hi-Level PM6000, con sonido también muy neutro – frente, por ejemplo, a la profundidad de la Formula Sound PM100).

Y, para no seguir enrollándome a lo tonto, dejo directamente el resultado; cada una tiene su propio sonido, pero no me atrevería a decir que una es significativamente mejor que la otra.

https://www.youtube.com/watch?v=WYouxzfMKz0

Aquí os dejo la comparativa de ambas curvas de transferencia que podéis ver al final del vídeo; no os fijéis tanto en la altura (cualquier pequeño desajuste en volúmenes) como en el espectro en sí; veréis que la entrega tiene básicamente el mismo “color”, sin caídas o aumentos significativos en ninguna banda.

Cloud CXM Spectrum Analysis-Single

Análisis en frecuencia de una Cloud CXM (frente al tema Oliver Ho – Meta 8, con la ecualización que veis en el vídeo que cito unas líneas más arriba)

ClubMix Spectrum Analysis-Single

…y lo mismo en una D&R ClubMix

CONCLUSIÓN

Por si no lo he dejado suficientemente claro, es una mesa que ha superado, con mucho, las expectativas que tuve al fijarme en ella, y eso que eran ya de por sí altas.

Una construcción casi militar, unos componentes de altísima calidad, un diseño muy bien pensado, y un sonidazo espectacular. Una pena que aquí a España no llegasen más modelos de esta mesa, porque habría cumplido con creces para cualquier tipo de sala, desde las más exigentes a las más “locas”. Pero, bueno, al menos teníamos también buenos cacharros (Rodecs, Eclers, Formulas, DJTools -que aún me queda por catar-), hasta que llegaron los ceros y los unos, que, como los de Atila (con h), por donde pasaron ya no volvió a crecer la hierba… analógica.

Un saludote a todos, y muchas gracias por leerme. Ah, y si encuentro algún dato, reflexión o tontería -lo más probable- que me haya dejado en el tintero, iré actualizando esta entrada.

¡Nos leemos!

 

Mesa de mezclas D&R ClubMix

Hola a todos. Como sabéis, ya tenemos hilos para hablar de otras marcas de mesas (de hecho, os iba a proponer renombrarlos para que todo sea más homogéneo, pero ya lo hablaremos), y ahora que, por fin, parece que voy a tener un D&R ClubMix, me parecía buena idea tener un hilo específicamente dedicado a esta marca, y más aún a este modelo.

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Todo lo grande, bien construida y aspecto de “tanque” que tiene la mesa, lo tiene también de peso. Creo que se usó en algunas batallas tras el desembarco de Normandía para fortalecer las trincheras alemanas. Y la mesa ni se inmutaba.

A muchos nos encantan las mesas modulares; los más claros exponentes son las Ecler SCLAT, las Formula Sound PM, y la D&R ClubMix, que realmente es el mismo modelo que la Hi-Level PM10000. Las ventajas que tienen son obvias: un acceso más fácil, incluso en sesión, a cada uno de los módulos. Un mantenimiento, en teoría, más sencillo. Un ajuste a los módulos que necesitemos, tanto en tipo como en número… Y, claro, la ClubMix es una de esas, y posiblemente una de las más famosas (os confieso que conocía antes la ClubMix que la PM10000 y la PM-100).

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Esta, si mal no recuerdo, es la primera generación (foto extraída del catálogo)

LA MARCA D&R Muchos posiblemente desconozcamos/desconozcáis esta marca hasta este hilo. Cierto es que no es un fabricante que haya tenido las herramientas de marketing que han tenido otras (por ejemplo, Pioneer), o una orientación puramente de DJ/de club (como podría ser Rodec, aunque podríamos hablarlo durante horas). Hoy en día, y sobre todo tras la descatalogación de la ClubMix, se considera una marca de broadcast (Broadcast se suele considerar a audio y vídeo profesional para posterior emisión), en concreto de audio para estaciones de radio. De hecho, aunque hoy veamos sus modelos optimizados para automatizaciones, escaletas, etc, la propia ClubMix era un modelo que no sólo se usaba en discotecas, sino también en emisoras. Por ejemplo, como curiosidad, dispone de la típica salida de “start/stop” (como las Ecler SCLAT, la Rodec MX-18, etc), pero en el manual no sólo indica que sea para remotear elementos, sino también como tally (la luz roja que veis en las cámaras cuando graban).

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Posiblemente hasta hayas visto este logo cientos de veces; ahora sabes de dónde viene 😉

Es una marca holandesa fundada por Duco de Rijk y Ronnie Goene; de sus acrónimos, su marca. Podéis echar un ojo a su web, d-r.nl Es curioso ver la cantidad de marcas “no generalistas” que se han dado en centroeuropa: D&R (Holanda), Rodec (Bélgica), Hi-Level (Alemania), Dateq (Holanda) o incluso podríamos considerar Francia, con E&S , Amix  o Freevox. Como nota, Bozak y Formula Sound son inglesas, Urei es estadounidense…

MEZCLADOR D&R CLUBMIX Bueno, vamos al callo… La verdad es que no sé por dónde empezar. Eso sí, antes de nada, os diré que estoy escribiendo esto SIN TENERLA AÚN en mis manos, así que me baso en lo que recuerdo de las que he tocado, y de lo que me interesa y desagrada. Y por esto último empezaré: ¿Qué no me gusta? Las entradas: son a través de jack de 6.3 mm, así que se necesitará un adaptador, o bien modificar los cables de los platos.

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Los dichosos conectores. Estooo… ¿y la toma de tierra para los platos?

El tamaño: para mi gusto, puede resultar demasiado grande. Creo recordar que la que tenían en El Corte Inglés de libros y discos del metro de Bilbao, en Madrid (si no me falla la memoria; un saludo a Alvaro y a Pájaro), y me parecía un tanque enooooorme. El modelo “Disteq”, siendo también modular, tiene un tamaño más “sensato”, al que estamos más acostumbrados (y también es bien bonita, e incluso no creo que un modelo difiera significativamente del otro, en calidad de sonido, arquitectura, etc). Y estéticamente la Disteq se me parece mucho, como curiosidad, a una mesa de una marca que no conocía, Harrison y su modelo SP2000 (he curioseado para escribir esta entrada; no tenía ni idea, sorry). Sin embargo, la inclinación que tiene es bastante ergonómica.

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El panel trasero da una idea de las dimensiones de la mesa. Vamos, la anchura de un rack de 19″, pero es tan alta en su parte final como una Rodec.

Que, como tantas y tantas mesas, no lleve un dichoso vúmetro por canal. Esa es de las pocas cosas que le reconozco a Pioneer (y a otras marcas, como Amix). Y eso que en otras mesas de D&R lo tienen (pero, claro, son más modernas). Y que l vúmetro que lleva sea sólo uno (en Rodec, por ejemplo, hay dos: uno para preescucha y otro para Master). Que la toma de auriculares esté en la parte superior de la mesa: igual que en las Ecler SCLAT8, tendremos el cable de los auriculares recorriendo todo el módulo frontal, lo cual personalmente odio.

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Grrrr, esa toma de auriculares ahí arriba…

Que el cable de alimentación no sea desconectable. Para el caso de gente que usamos varias mesas, o para aquellos que la mueven de un lugar a otro, tener que “desinstalar” el cable en lugar de desconectarlo es una faena.

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Pero, a ver… ¿tan difícil era poner un cable de alimentación IEC C14?

Que el chasis, a tenor de las imágenes, sea con la parte superior (los frontales) “fina”, que hace que el botón del fader “sobresalga” demasiado. No es un gran problema: mediante arandelas o separadores se puede acercar más al raíl del frontal (y, sobre todo, evitar que caiga tanta roña).

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Aquí podéis ver cuánto sobresalen los “knobs” del crossfader y los otros faders. Aunque me da la impresión de que es por el propio botón más que por el grosor del frontal.

Los colorines en los potenciómetros: considero que las tres bandas de ecualización deberían tener el mismo color, que ya sé dónde van los medios, bajos y agudos. Por ejemplo, me gusta más el esquema de colores de la PM10000. Pero, vamos, esto es totalmente subjetivo.

Hi-Level PM10000

[Hi-Level PM10000 – Imagen extraída de Hispasonic]

El precio, claro. Era una mesa muy cara (bueno, claro, esto es relativo); al nivel de precios de una PM-100, por poner un ejemplo. Vale, pero, ¿qué me gusta? Pues prácticamente todo lo demás: Que sea una mesa analógica. Llamadme raro (“¡raro!” Gracias), pero si la música que pincho proviene de una fuente analógica (mis platos), prefiero que se quede en ese dominio. Obviamente, si quiero grabar, digitalizo, pero eso lo hago al final, y con un ADC que YO CONTROLE y haya elegido (por ejemplo, mi Sony PCM-M10). El ancho de banda: 10-100000 Hz. Sí, sé que sobra mucho ahí. Pero tú dame, que yo me apaño. Que tenga dos buses auxiliares: para efectos viene genial. Aunque aún tengo que darle una pensada a cómo colocar el módulo de efectos (en mi caso, mi queridísimo Kaoss Pad II).

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Esos potes “anidados” son los envíos a buses auxiliares. Quizá estorben para llegar cómoda y rápidamente al pote de bajos, pero, desde luego, prefiero tener esos envíos.

Que, mediante módulos RIAA de relativo bajo coste (me suena que comentaron por Hispasonic que unos 30 euros), los canales estéreo se pueden convertir a opción Phono. Mi mesa ya viene con 4 canales así, pero es bueno saberlo.

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Vista inferior del módulo RIAA en una Hi-Level PM4000; sí, es el mismo en las ClubMix y en las Hi-Level (y las placas de una PM4000 son las mismas que una PM6000 – no es un error de la foto)

Que, aunque haya incluso demasiados controles en cada canal, resulten muy fáciles. Por ejemplo, en mi caso, casi nunca utilizo el “paneo” o “balance”, pero entiendo perfectamente que lo incorpore, y tampoco me estorba tenerlo.

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Aunque tiene “muchos” controles, son fáciles de localizar (por ejemplo, el botón de preescucha es el rojo, y además se ilumina el LED que tiene al lado; igual con el botón de encendido de canal, ese gris)

Que el botón de CUE sea muy visible (viene típicamente en rojo, inmediatamente encima del fader de canal), y que no estorbe en el movimiento del fader (es una de las pocas críticas que les hago a las SCLAT 8: como pongas un “botón” o “knob” del fader un poco gordito, apenas queda hueco entre él y los botones de XFA, XFB y CUE).

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Como veis, el botón de preescucha está justo a continuación del fader, así que no tenemos que “leer” nada junto al botón para activarlo

El tacto de los botones de los potenciómetros: llamadme loco, pero personalmente no me gustan mucho los que usa, por ejemplo, Formula Sound en el modelo rojo de su FSM-600, son tipo “goma”, mientras que me encantan los de las Hi-Level. Y, como cabía esperar, los que trae la ClubMix son esos mismos, como los de Hi-Level (si mal no recuerdo, son Sifam, por si a alguien le sirve la información). Que se pueda apagar el canal (con el pulsador “ON”), para evitar ruidos, interferencias, etc. Los faders de 100 mm. Eso es muy discutible, porque por un lado, para sesión, sí prefiero de 60 mm logarítmicos. Pero por otra parte, por un lado es una mesa que se puede usar también en broadcast, como dijimos, y ahí “sí hay tonos de gris”, no todo es blanco o negro (en sesión, solemos tener el canal o subido o bajado, sin medias tintas excepto para alguna transición suave, un fade out, o algún efecto). Y, por otro lado, es mucho más fácil y económico encontrar faders K-Alps estéreo logarítmicos de 100 que de 60 mm. Pero quizá debería haber puesto este punto en la sección de lo “mejorable”, aunque realmente, es así y punto.

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Los faders son laaaargos (vamos, los de 100 mm); puede resultar raro si estás acostumbrado a los de 60 mm o incluso a los de 45 mm (los de Pioneer, si mal no recuerdo).

Que haya repuestos de prácticamente TODO. Imagino que los potenciómetros (insisto en que aún no tengo la mesa conmigo) serán los clásicos Alpha metálicos, como en las PM4000 de Hi-Level, en las SCLAT de Ecler o en las FSM de Formula Sound. Digo que imagino que son así, por ser el mismo modelo que la PM10000 de Hi-Level. Una cosa curiosa que me hace dudar de si la que había en ECI de Bilbao era efectivamente una ClubMix es que, si mal no recuerdo, tenía 4 bandas de ecualización, mientras que las ClubMix tienen tres. CONCLUSIÓN En cuanto la saque, con la mesa en mis manos y unos días de habituarme y analizarla, os digo (y posiblemente corrija algún aspecto de esta entrada). Pero creo que va a ser buena 🙂 Ah, y actualizaré con fotos, porque prefiero subir algunas propias que recurrir a las que todos podéis acceder googleando. 😉 Un saludote, y gracias por leerme.

ACTUALIZACIÓN A 5 DE JULIO DE 2015

Bueno, pues tras estar unas semanas sin parar de currar, al fin le he podido dedicar un tiempo a la mesa.

Lo primero, tened cuidado, porque TODAS LAS ENTRADAS SON POR JACK DE 6.3 mm. Es decir, si le conectáis platos, deberéis comprar unos adaptadores con 2x RCA hembra a jack TRS estéreo. Todas las salidas y entradas que, en mi caso, estoy manejando, son no balanceadas (entradas desde platos y reproductores de CD, y salidas a grabador estéreo y a amplificador), así que la conexión siempre es “TRS”, es decir, “Tip-ring-sleeve”, donde la punta (tip) es el canal izquierdo, el “anillo” es el canal derecho (acordaos de la regla “red-ring-right”), y la “camisa” es tierra. También ojo porque no hay toma de tierra, así que tendréis que conectar al chasis la toma de tierra de los platos (podéis usar los tornillos de la parte trasera del chasis de la mesa).

Pues eso, tras cablear, y a pesar de aún no tener modificado el mueble de la cabina, hoy al fin la he probado con altavoces (no sólo con auriculares), y a pesar de que lo mío son altavoces HIFI (no monitores), y no son la repera (el ampli sí que me parece bastante bueno), ya he notado que EL SONIDO ES BRUTALMENTE BESTIAL; MUY, MUY, MUY BUENO. DIRÍA QUE PERFECTO.

Creí, de hecho, que sería más “plano”, más “vacío” (es, en cierto modo, la sensación que tengo con la Formula Sound FSM-600), pero, por suerte, llena todo. Aún tengo que darle un poco más de chicha, puesto que sólo he estado pinchando con los Denon DN-S3900, pero en cuanto tenga tiempo, intento pinchar un poco con vinilo.

Pues eso, HIPERCONTENTO, al menos por ahora. Muy contento. ¿Lo he dicho? ¡¡¡En-can-ta-dí-si-mo!!!

Análisis de Formula Sound FSM-600

Hace casi 9 meses, en enero de 2014, empecé a notar los primeros síntomas de la mesomezclofilia, una patología que se revela mediante la aparición compulsiva de ganas locas de comprar mesas de mezclas, especialmente con la intención de repararlas, y, por supuesto, aprender e intentar compartir lo aprendido. Entre otras, me hice con un par de Formula Sound FSM-600. Al ser una marca inglesa, resulta relativamente fácil encontrarlas en el Reino Unido a un precio asequible. Y, sí, son un PEDAZO DE CACHO DE SEÑORA MESA. Vamos, que merece la pena agenciarse una, porque hay muchas posibilidades de que sea la mesa definitiva para muchos usuarios.

He de decir que justo antes he estado poniendo a punto una Rodec MX-18, y hace unos meses estuve desmontando y limpiando unas Ecler SCLAT, así que posiblemente haga referencia a esos modelos o marcas.

ASPECTOS QUE ME GUSTAN

En primer lugar, se trata de una mesa analógica de alta calidad. La construcción es muy, muy robusta: cada placa de canal va unida al frontal mediante las tuercas de los potenciómetros (por ejemplo, en la Ecler SMAC Pro20 no hay tales tuercas: los potenciómetros sobresalen del frontal, y simplemente se les ensarta el knob, pero no hay fijación al chasis). Por la parte posterior, la placa va unida al fondo del chasis, que permite la salida de los conectores. Es muy, muy fácil de desmontar y el mantenimiento no es ni más ni menos sencillo que cualquier otra mesa. Para desmontarla, se retiran los laterales del chasis (dos piezas planas en forma de “L”), y luego ya podemos elegir cómo intervenir la mesa: si por delante o por detrás (si fuese por delante, ni siquiera haría falta desmontar los laterales del chasis).

Las placas están unidas entre sí mediante un bus (“ribbon”), que finalmente se inserta en las dos placas principales. Misma construcción que en una SCLAT. En las Rodec ese bus es una placa rígida, que, al retirarla, corre un poco más de peligro, por ejemplo, de que se doblen las patillas.

La fuente de alimentación lleva un toroidal Talema que, por lo que he podido aprender -más bien poco- es de muy alta calidad, muy estable, robusto, y que genera poco ruido. perfecto.

Me gustan MUCHO los componentes, entre otras cosas porque son prácticamente los mismos que en la SCLAT. Los potenciómetros son los ALPS B50K duales. Muy robustos, y muy raro que fallen. Luego diré un aspecto que no me gusta de haber usado todos con enclavamiento central, pero desde luego se agradece para la ecualización. De los operacionales, luego hay algunas líneas.

También se agradece mucho que sea tan, tan fácil (son dos jumpers por canal) cambiar el canal de Línea/Phono a Línea/Línea. Es decir, dependiendo de la posición de esos jumpers, la señal pasa por el circuito RIAA, o lo evita. Eso sí, ojo, porque yo el primer día me confundí, y puse un canal (derecho, por ejemplo) con RIAA, y el otro en modo línea. Claro, distorsión “extraña” en uno de los dos canales. Y es que los jumpers van “separados entre sí” para PHONO, y “juntos” para LÍNEA; para ilustrarlo, así para PHONO: _. ._ y así para LÍNEA: ._ _. , y yo los había puesto así: _. _. (melón).

Y, en la misma línea, también podemos jugar con la ecualización: desde una posición más “amplia” para ecualizar, hasta, directamente, eliminarla, y que no se pueda ecualizar. Ingenioso.

El bus auxiliar me parece una idea genial. Por ejemplo, para los efectos. Lo primero bueno es que puede ser pre o post fader (de nuevo, mediante jumpers internos), así que podemos utilizarlo, por ejemplo, como bus de efectos, mandando la salida de ese bus a un módulo externo, y retornándolo por un canal de la mesa (aunque habría preferido tener un potenciómetro de “FX RETURN”, o algo así, para no sacrificar un canal; habría sido la guinda del pastel). Cada canal tiene su propio pote de “AUX”, así que es realmente otro “mezclador” (este bus es muy habitual en estudio o en mezcladores de vídeo). O, por ejemplo, otro uso: si nuestra sesión va a incluir una parte vocal (una cantante), o un instrumento específico (un percusionista), podemos llevar únicamente su canal a través del bus AUX, y grabarlo independientemente (aparte de que la sesión la hagamos normalmente).

Agradezco mucho que sea una mesa de 6 canales, con 4 de ellos Phono: en mi caso, me viene perfecto para tener los 4 platos y los 2 reproductores accesibles en cualquier momento de la sesión. Con mi querida MX-180 Original, o con la MX-18, tengo que estar cambiando la fuente, para compartir canal entre un reproductor y un plato.

La FSM-600 tiene un detalle que me encanta, aunque para muchos pueda ser una chorrada: el panel frontal no sólo lleva los lógicos agujeros y ranuras para los potes y los faders, sino que, además, para los tornillos de sujeción de los faders, lleva un pequeño “rebaje”, que hace que las cabezas de los tornillos queden prácticamente enrasadas con el chasis. Esto también ocurre con los tornillos del xfader, pero sólo en modelos posteriores a algún número de serie, porque en una de mis mesas me lo encontré (en la más moderna, según el SN), y en la otra no.

Los faders son discutibles: me gusta que traiga los faders de configuración vertical para evitar la caída de polvo sobre las pistas, pero, por otro lado, en una mesa que tiene un precio de calle en torno a los 1400-1800 euros, podrían haberse tirado un poquito el pisto y poner faders un poco más robustos: unos ALPS de la serie K, o unos Penny & Giles. Al fin y al cabo, a pesar de estar en configuración vertical, no dejan de ser unos ALPS serie N, algo bastante habitual (por ejemplo, las Rodec MX-180 Original suelen llevar unos Bourns que, aunque son de configuración horizontal, su duración es muy parecida a los K-Alps).

También curioso que lleve una toma para una luz de 12 V, con conector BNC.

Con respecto al sonido… obviamente, me gusta. Es un poco curioso, porque es distinto en “cuerpo” del de las Rodec. El de la FSM-600 da sensación de ser más “brillante”, más agresivo en agudos, pero me da la impresión de faltarle un poco de “aplomo” en bajos. Por así decirlo, usar una FSM frente a una Rodec es como usar unos auriculares de monitorización (por ejemplo, unos Sony MDR-7506) frente a unos auriculares de preescucha que no sean planos (unos HD25 o unos Sony MDR-1R). Ojo, no estoy hablando de nitidez. Eso sí, el oído sufre más con esta mesa, porque para percibir los bajos con la intensidad con la que venimos acostumbrados, hay que elevar más la ganancia, y entonces, curiosamente, son los agudos los que te muelen el oído. Será cosa de costumbre. Luego, es relativamente fácil que la EQ se dispare en los agudos; hay que andarse con mucho cuidado. Es muy “chillona”, para mi gusto, aunque, insisto: será cosa de acostumbrarse. Aún sólo he podido pinchar con la mesa en vertical, y muchos menos minutos de los que me habría gustado.

ASPECTOS QUE MEJORARÍA

Aunque es un asunto controvertido, EN MI CASO es una faena que lleve los conectores en la parte trasera del chasis, y no en la superior. Imagino que a mucha gente le ha hecho tener que rehacer el mobiliario, e, incluso, puede que a algún usuario potencial le haya echado para atrás. Me resulta más cómodo acceder a los conectores como en una Rodec, Ecler, Pioneer… vamos, como en cualquier otra mesa. Además, como algún conector esté un poco suelto, por la propia gravedad se puede desconectar.

También relacionado con el chasis, cada canal tiene un único tornillo de fijación trasera al chasis. No es un gran problema, y es más que suficiente, pero a la hora de trastear con la mesa, si quieres desmontarla sólo por la parte delantera, da un poco de “yuyu” que las placas estén sujetas únicamente por un tornillo que se inserta entre los 4 conectores RCA del cada canal, y cuyo agujero para el tornillo es de plástico.

Habría preferido que los botones de XFA, XFB y CUE se distinguiesen un poco más entre sí. No es raro que, en medio de la sesión, presiones XFA o XFB en lugar del CUE, y, como tengas el xfader en uno de sus dos extremos, la estarás liando.

Me resulta un poco “raro” que todos los potenciómetros lleven enclavamiento central. Lo agradezco bastante para ecualizar, no tanto en sesión, sino para ripear vinilos: los pones en el centro sin lugar a dudas, cosa que en las Rodec, por ejemplo, lleva un tiempo, porque al no tener ese “click” central, tienes que hacerlo a ojo, y al final acabas mirando la mesa casi en horizontal para ver que todos los potes están alineados al medio.

No me gusta que los dos primeros canales no se puedan asignar al crossfader. En lugar de XFA y XFB, para asignarlos a uno u otro extremo del canal, lo que nos encontramos es un botón de MUTE y otro de LIMIT. Absurdo si los usamos como canales normales, e intuyo que es más habitual que estar usándolos como micros.

El crossfader es un poco guarrindongo. Es un ALPS, sí, pero me esperaba algo un poco más “robusto” para una mesa así. Sé que no es una mesa de scratch, pero precisamente por eso, montarle un xfader decente haría que jamás tuvieses que reparar, e incluso mantener, esa pieza.

Los operacionales: sí, los dichosos TL074/TL072 son muy buenos. De hecho, son los que me encuentro en todas estas mesas de mezclas (desde una SMAC Pro20 -ahí son SMD- hasta las Rodec, esta misma FSM, o las Ecler SCLAT). Pero, teniendo en cuenta que esos amplificadores operacionales tienen ya 30 años, ¿no tendría más sentido, hoy en día, en una mesa de alto nivel, irse a por unos operacionales con carácter un poco más “audiófilo”? No me voy a extender; si queréis, podéis echarle un ojo a este hilo de Hispasonic: http://www.hispasonic.com/foros/potenciometros-operacionales-componentes-fabricantes/449216

Luego, a la hora de desmontar, si queremos desmontarla del todo, la toma de la lamparita va soldada, y nos obliga a desoldar y soldar cada vez que queremos separar el panel de ese bus, ya que comparte conector con las placas principales. Podemos desconectarlo de la fuente de alimentación, pero no podemos soltar el frontal porque el conector no pasa por el agujero del BNC de la lámpara. Si hubiesen puesto un simple conector, se podría desmontar la mesa del todo sin necesidad de soldador.

Con respecto al chasis, al igual que en las Rodec, me parece bien que se puedan montar en rack, pero la mayoría de la gente no las “enrackamos”, así que las “orejeras” deberían poderse desmontar, y no ser parte del frontal. Eso ocurre en las SCLAT: si quieres dejar la mesa sin voladizos, retiras dos tornillos, desmontas las orejeras, y arreando.

Las salidas tienen un problema: la mayoría de ellas son de jack de 6.5 mm. De hecho, así de memoria, las únicas que son RCA son las dos de grabación (programa o “music only”). Hay entradas y salidas XLR, pero aquellos que tenemos la cabina con el cableado preparado, es muy habitual que los cables que tengamos tirados sean RCA, así que necezitraremos dos conversores jack 6.5 a RCA para la salida de cabina (“booth”), y como normalmente son rectos, no acodados, necesitaremos aún más espacio debajo de la mesa para albergarlos.

Ah, y ODIO CON VIOLENCIA esos botones de los potenciómetros. He visto chicles Boomer recién mascados más duros que esas odiosas gomas. Además, son un cúmulo de roña: a esa goma se pega el polvo por arriba como si no hubiese un mañana, y por debajo deja un círculo de mierda sobre el panel frontal que parece que ha sido el cagadero de la mascota de la familia. MUERTE A ESOS BOTONES. Sin piedad. Lo curioso es que en la versión en negro de la mesa sí vienen unos knobs decentes. Cogen holgura con una facilidad pasmosa (solución: un pequeñito trozo de cinta de carrocero que el vástago del potenciómetro “pille” al insertarlo en el knob; igual para los botones de los faders, si en algún momento tienen holgura en alguna de vuestras mesas 😉 ).

¡Y la toma de tierra, por Dios, LA TOMA DE TIERRA! Ya me quejaba yo de que las Rodec MX-18x “sólo” llevasen 2 tomas de tierra, en comparación con la Ecler Nuo5, que lleva una por canal… ¡¡¡¿¿¿pero una sola toma de tierra para esta mesa???!!! Amosnofastidies. Además, no sé si es que en el caso de mis dos mesas se ha perdido, pero no trae tuerquita ni palomilla, así que he tenido que hacerme una chapuzitra con 4 pinzas de cocodrilo y un poco de cable. MUY CUTRE no tener una triste toma de tierra por canal, que, además, podrían haber aprovechado para tener otro tornillito en cada placa por la parte trasera, como comentaba unos párrafos más atrás.

 

Si recuerdo algo más, os lo iré contando. En cuanto adapte la cabina para albergar esta mesa, y solucione un problemilla con los vúmetros que tengo en una de ellas, a ver si puedo enriquecer esta entrada un poquillo.

Muchas gracias por leerme; un fuerte abrazitro 🙂

Análisis de Denon SC3900

Hola a todos de nuevo.

En primer lugar, quiero dejar claro que voy a intentar dejar de lado ciertos prejuicios que normalmente nos acompañan con las marcas; sin embargo, por otro lado no podemos obviar la historia que cada una tiene. Como podéis adivinar, se trata de la eterna discusión Denon vs. Pioneer.

Mi humilde opinión al respecto es que, partiendo de la base de que ambas tienen unos excelentes productos, y aunque haya gente que lo quiera negar, Denon siempre ha estado ahí con los reproductores de CD para DJ (creo recordar que aquellos dobles enrackables eran los DN-D2000, o algo así). Por otro lado, recordemos que Pioneer, con su serie 500, fue la primera en dar visibilidad a los reproductores de carga superior, más parecidos a los platos de toda la vida. ¿Prestaciones de ambas marcas? Por lo que yo he podido comprobar, muy parejas. He tenido Pioneer CDJ-200S, CDJ-800, Denon DN-S300, DN-S3500, y ahora los SC3900. Y personalmente me ha gustado LIGERAMENTE más Denon, por construcción, robustez y prestaciones, pero, insisto: LIGERAMENTE. Me gustó más el DN-S3000 que el CDJ-800, y por eso vendí este último y me quedé con la pareja de Denon. Pero si hubiese hecho lo contrario, no me habría confundido en absoluto. Por favor, releed lo de “ligeramente”, que no quiero discusiones.

Pero, de repente, hace unos años, apareció lo que prometía ser el reproductor definitivo. He querido con devoción la serie SL de Technics desde que tengo uso de memoria musical. Y el SL-DZ1200 prometía ser “lo mismo, para CD”. Todos estábamos ilusionados. Era ¡hasta bonito!, comparado con los reproductores con tapa de Cola-Cao que teníamos por aquel entonces. Sin embargo… ¡qué pena! Como concepto era redondo -bueno, cuadrado 😛 -, pero la ejecución dejó bastante que desear. Parecía robusto, “pesaba”, pero la implementación de software… Aunque por otro lado, creo que se fue muy cruel con ese modelo; no se le dio opción alguna a “reencauzarse” (y me da la impresión de que tampoco hubo mucho interés por parte de Technics).

Desde entonces, la tendencia habitual en la gama media-alta de las dos principales marcas ha sido, como todos sabéis, que Pioneer optase por una configuración de “jog estático”, que detecta la presión para saber cuándo vamos a “scratchear”, y cuyo lateral sirve para adelantar o retrasar la reproducción, y por otro lado Denon, incluyendo también ese modo, nos ha dado la posibilidad de utilizar un disco, usando un motor de tracción directa de gran par (en los S3000 era de correa, pero iba bastante mejor de lo esperado.

Sin embargo, la mayoría no nos atrevíamos a dar los toques en el lateral de la bandeja giratoria de los Denon, por varios motivos: era más que probable que, sin querer, tocásemos el disco, y empezásemos a scratchear (el lateral era muy “vertical”, y ¡con estrías en vertical, absurdo para hacer un ajuste fino!), y, lo más importante, era una bandeja giratoria “demasiado” pequeña como para tener precisión. Sobre todo, si estábamos haciendo una sesión mixta vinilo/CD, era ciertamente distinto el tacto, la precisión al empujar o frenar, que uno y otro reproductor ofrecían. Total, que, al final, acabábamos usándolo como si fuese un Pioneer. O, en mi caso, directamente usaba sólo el pitch bend (+ y -), y el deslizador del pitch.

Seguíamos sin tener la sensación de tener “el reproductor definitivo”, el que fuese una traducción directa de un Technics SL sobre audio digital. Sí, teníamos emuladores, mapas MIDI, loops, samplers… y precios de todos los olores, colores, sabores, tamaños y formas. Pero parecía que siempre podía aparecer “algo más”.

¿Sería ese “algo más” el SC3900?

 

DENON: SERIES DN-S Y SC

Ya centrándonos en Denon, como os decía he sido el feliz poseedor de un DN-S3000, un DN-S3500, y ahora de un SC3900. No tuve la suerte de tener un DN-S3700, pero, la verdad, no aportaba mucho, PARA MI CASO, con respecto a un S3500.

El proceso mental en mi caso fue: vale, un DN-S3000 “incluye” un CDJ-800 (excepto la creación automática de loops, que iba MUY BIEN en los Pioneer). Adquirí el S3000. Terminé muy, muy contento con ellos. Pero eso de la tracción directa que tenía el modelo sustitutivo, el S3500, sumado a los efectos, al sampler… me llamaba.

Y lo adquirí .Lógicamente, miré también Pioneer, pero me seguían convenciendo más las prestaciones del S3500 que las de un CDJ-850 o incluso un CDJ-1000, para lo que yo necezitraba. Los compré en EEUU, y, por lo tanto, venían con transformador; ningún problema.

Sin embargo, eran muy “exquisitos” con los CDs mal grabados: resulta que estaba usando una grabadora en mal estado, y parte de mi colección de CDs (que, gracias a Santa Tecla, conservo también en WAV) daba problemas al reproducirlos. Pensé en regrabar los CDs, pero era un trabajo realmente tedioso. Y no, NO ME GUSTA REPRODUCIR MP3 para pinchar (a ver si publico algo relativo a eso).

Así que, de nuevo, miré qué había en el mercado. Y parece que me leyeron la mente, no sólo porque los SC3900 pueden reproducir desde un pendrive, sino que, además, ¡pueden reproducir WAV y compartir contenidos en hasta 4 reproductores! ¡Genial! Que sí, que luego tienen MIDI, control de emuladores, y tal… pero sigo pinchando a la vieja usanza, y no creo que le vaya a sacar mucho partido.

Vendí los 3500 una mañana, y por la tarde encargué los SC3900. Al día siguiente llegaron, y…

 

DENON SC3900: PRIMERAS IMPRESIONES

Por suerte, el sistema de fijación del disco es bastante más robusto que en los DN-S3500 (¿quién no ha roto alguna de las “grapas” de plástico que venían? En mi caso, acabé usando un par de juntas tóricas).

La construcción es robusta. Parecen más planos que los 3500, pero más anchos y largos (¡Hala, a rehacer el soporte!). Sin embargo, habría preferido que mantuviesen el frontal de metal; ahora, la apariencia es más “plasticosa”, que era algo que no me gustaba de Pioneer. Y pesa. Pesa mucho más de lo que pudiese parecer.

El disco encaja a la perfección, y no parece tener oscilaciones ni holguras. Eso sí, me imagino que a medida que pase el tiempo, el patinador ofrecerá menos adherencia: por ahora, con media hora de uso, el vinilo apenas desliza. Le tendré que poner otro patinador; no problem.

Me gusta que la ranura del disco sea estrecha, para evitar en la medida de lo posible la entrada de polvo. Y que la del USB lleve tapita, pero no se retira con mucha facilidad, y no parece muy robusta en su sistema de anclaje para no perderla.

Sin embargo, hay cosas que, en el ratillo que estuve manejándolo ayer, sí eché realmente de menos: los efectos y, sobre todo, el sampler.

Por suerte, el efecto de “frenada” ahora está implementado directamente en una ruedezitra con la que regulamos el tiempo que tarda en pararse desde que se pulsa el botón de Start (igual que el tiempo de arranque). Y funciona bien, sin generar artefactos, al menos que se escuchen. Pero un flanger o un paso bajo-medio-alto, como tenía en los 3500, viene bien.

Lo peor es lo del sampler; vale, tenemos 4 “hot cues” que funcionan a las mil maravillas, y podemos desatar la vena creativa con ellos, yéndonos a puntos que podemos usar como “samples”. Pero la reproducción sigue a partir de ese punto, así que no podemos, por ejemplo, capturar una frase o una palabra y repetirla de vez en cuando; tenemos que ir a ese punto, y sigue la reproducción desde ahí.

Otra cosa extraña, al menos sin tenerla controlada aún, es la generación de bucles. En el 3500 no era automática, y para recortar tenías que ir al modo “trim”. Ahora es más fácil: recortamos a la mitad, mitad de la mitad… es decir, es fácil hacer una “metralleta”. Peeero, al menos por ahora, no sé cómo hacer el loop automático y que quede bien. Y era música house muy rítmica, sin mucho “groove” que pueda confundir al reproductor.

El scratch va MUY, MUY BIEN. Es preciso; hay una pequeña guía visual de la posición en la que estás en la propia pantalla (parecida a la “galleta” central de los Pioneer). Y el sonido es bastante natural, sin el típico problema de interpolación de este tipo de aparatos (al menos, para mis oídos de hormigón armado).

Eso sí, LO QUE MÁS ME GUSTA: ponerlo en modo vinilo, y usarlo como si lo fuese. Empujar el giradiscos, poner el dedete para frenarlo un poco… tiene MUY BUEN TACTO. El disco, vale, no es un 12″, sino que es de 9″, pero sí nos da esa precisión que añorábamos en los modelos anteriores, a los que hacía referencia al principio de este artículo. Habría dos cosillas a mejorar en ergonomía: la pantalla sobresale del frontal, y hace que, si queremos emplear el mismo “arco” al empujar el disco que usaríamos en un Technics SL, los dedos impacten en la parte lateral de la pantalla, o incluso nos los pillamos un poco. Imagino que los “turntablists” posiblemente pongan el SC3900 en posición transversal, para tener más recorrido. Y la otra mejora “ergonómica” son los botones de pitch bend; en el 3500 eran muy, muy cómodos y fáciles de localizar aun sin mirar el reproductor. En el 3900 están prácticamente enrasados con el frontal, y, al menos en este poco tiempo que he tenido, no me resulta tan intuitivo localizar esos botones.

Una cosa que me ha llamado la atención es que los botones de CUE y START ahora son rígidos. Muchos érais los que os quejábais de que en los modelos anteriores (al menos en el S3000 y el S3500) fuesen de “goma semirrígida”, pero en mi caso, esa “flexibilidad” nunca me ha molestado, salvo porque me daba la impresión de que, en el futuro, pudiese amarillear en ambientes de humo o con luz del sol.

El pitch va muy preciso, pero estoy esperando el día en que a los fabricantes de este tipo de reproductores se les ocurra la idea de poner un pequeño vástago interno que haga que se pueda activar o desactivar el “enclavamiento” en el 0%. Es algo físico; no afecta a la resolución del pitch en sus alrededores (como pasa en un Technics SL-12×0 MK2), pero muchos de nosotros tenemos la manía de huir de ese “click” central. Otra cosa relacionada con el pitch que estoy deseando ver en algún modelo es un recorrido “asimétrico”; muchos de nosotros solemos pinchar el 99% de los temas con pitch positivo, o no inferior al -1% ó -2%. Por lo tanto, esa parte negativa del recorrido está desaprovechada; con un reproductor digital, se podría subsanar muy, muy fácilmente. O bien poniendo el rango de -2 a +10 (por ejemplo), para ganar precisión, o bien permitiéndonos ajustar a los usuarios dónde poner el 0% dentro del recorrido. No me parece mala idea.

Eso sí, también tengo que decir que me llevé un “sustete”: abrí el primer SC3900, y todo como la seda. Pero al montar el segundo, y darle a reproducir un disco, de repente se empezó a acelerar el plato hacia atrás que creía que saldría volando. Y al rato, en una mezcla, me quedé sin audio. Apagué y volví a encender, y ya parece estabilizado, pero me dio un poco de “malas vibraciones”. A ver si hoy o mañana los pruebo más en profundidad.

Intentaré subir fotos para enriquecer esta entrada un poco, e ilustrar algunos puntos a los que me refería.

Mientras tanto, mi reflexión: hay cosas que echo de menos de los 3500 (sampler y efectos, principalmente). Otras cosas son geniales: el tacto y la fuerza del plato, el poder reproducir en varios SC3900 desde un pendrive, que lea WAV (aún lo tengo que comprobar), o el funcionamiento de los hot cues. Sin embargo, debo decir que, para aquellos que estéis acostumbrados a trabajar sólo con CDs, este SC3900 no aporta una gran cosa. Es decir, para DJs más “clasicotes”, entre los que me encuentro, posiblemente el salto generacional que supone no es tan grande como podríamos esperar. Pero si queremos chutar música desde un USB sin gastar ni vinilo, ni lente, ni nada, es buena inversión. Y, por supuesto ,si queremos usar MIDI, emuladores, etc. Pero eso aún me viene grande, je, je.

A ver si profundizo un poco más, o incluso hago algún pequeño vídeo.

Un saludo, y gracias por leerme 🙂 Ah, y disculpad que a veces me ponga un poco pesado con las divagaciones…