Análisis de Formula Sound FSM-600

Hace casi 9 meses, en enero de 2014, empecé a notar los primeros síntomas de la mesomezclofilia, una patología que se revela mediante la aparición compulsiva de ganas locas de comprar mesas de mezclas, especialmente con la intención de repararlas, y, por supuesto, aprender e intentar compartir lo aprendido. Entre otras, me hice con un par de Formula Sound FSM-600. Al ser una marca inglesa, resulta relativamente fácil encontrarlas en el Reino Unido a un precio asequible. Y, sí, son un PEDAZO DE CACHO DE SEÑORA MESA. Vamos, que merece la pena agenciarse una, porque hay muchas posibilidades de que sea la mesa definitiva para muchos usuarios.

He de decir que justo antes he estado poniendo a punto una Rodec MX-18, y hace unos meses estuve desmontando y limpiando unas Ecler SCLAT, así que posiblemente haga referencia a esos modelos o marcas.

ASPECTOS QUE ME GUSTAN

En primer lugar, se trata de una mesa analógica de alta calidad. La construcción es muy, muy robusta: cada placa de canal va unida al frontal mediante las tuercas de los potenciómetros (por ejemplo, en la Ecler SMAC Pro20 no hay tales tuercas: los potenciómetros sobresalen del frontal, y simplemente se les ensarta el knob, pero no hay fijación al chasis). Por la parte posterior, la placa va unida al fondo del chasis, que permite la salida de los conectores. Es muy, muy fácil de desmontar y el mantenimiento no es ni más ni menos sencillo que cualquier otra mesa. Para desmontarla, se retiran los laterales del chasis (dos piezas planas en forma de “L”), y luego ya podemos elegir cómo intervenir la mesa: si por delante o por detrás (si fuese por delante, ni siquiera haría falta desmontar los laterales del chasis).

Las placas están unidas entre sí mediante un bus (“ribbon”), que finalmente se inserta en las dos placas principales. Misma construcción que en una SCLAT. En las Rodec ese bus es una placa rígida, que, al retirarla, corre un poco más de peligro, por ejemplo, de que se doblen las patillas.

La fuente de alimentación lleva un toroidal Talema que, por lo que he podido aprender -más bien poco- es de muy alta calidad, muy estable, robusto, y que genera poco ruido. perfecto.

Me gustan MUCHO los componentes, entre otras cosas porque son prácticamente los mismos que en la SCLAT. Los potenciómetros son los ALPS B50K duales. Muy robustos, y muy raro que fallen. Luego diré un aspecto que no me gusta de haber usado todos con enclavamiento central, pero desde luego se agradece para la ecualización. De los operacionales, luego hay algunas líneas.

También se agradece mucho que sea tan, tan fácil (son dos jumpers por canal) cambiar el canal de Línea/Phono a Línea/Línea. Es decir, dependiendo de la posición de esos jumpers, la señal pasa por el circuito RIAA, o lo evita. Eso sí, ojo, porque yo el primer día me confundí, y puse un canal (derecho, por ejemplo) con RIAA, y el otro en modo línea. Claro, distorsión “extraña” en uno de los dos canales. Y es que los jumpers van “separados entre sí” para PHONO, y “juntos” para LÍNEA; para ilustrarlo, así para PHONO: _. ._ y así para LÍNEA: ._ _. , y yo los había puesto así: _. _. (melón).

Y, en la misma línea, también podemos jugar con la ecualización: desde una posición más “amplia” para ecualizar, hasta, directamente, eliminarla, y que no se pueda ecualizar. Ingenioso.

El bus auxiliar me parece una idea genial. Por ejemplo, para los efectos. Lo primero bueno es que puede ser pre o post fader (de nuevo, mediante jumpers internos), así que podemos utilizarlo, por ejemplo, como bus de efectos, mandando la salida de ese bus a un módulo externo, y retornándolo por un canal de la mesa (aunque habría preferido tener un potenciómetro de “FX RETURN”, o algo así, para no sacrificar un canal; habría sido la guinda del pastel). Cada canal tiene su propio pote de “AUX”, así que es realmente otro “mezclador” (este bus es muy habitual en estudio o en mezcladores de vídeo). O, por ejemplo, otro uso: si nuestra sesión va a incluir una parte vocal (una cantante), o un instrumento específico (un percusionista), podemos llevar únicamente su canal a través del bus AUX, y grabarlo independientemente (aparte de que la sesión la hagamos normalmente).

Agradezco mucho que sea una mesa de 6 canales, con 4 de ellos Phono: en mi caso, me viene perfecto para tener los 4 platos y los 2 reproductores accesibles en cualquier momento de la sesión. Con mi querida MX-180 Original, o con la MX-18, tengo que estar cambiando la fuente, para compartir canal entre un reproductor y un plato.

La FSM-600 tiene un detalle que me encanta, aunque para muchos pueda ser una chorrada: el panel frontal no sólo lleva los lógicos agujeros y ranuras para los potes y los faders, sino que, además, para los tornillos de sujeción de los faders, lleva un pequeño “rebaje”, que hace que las cabezas de los tornillos queden prácticamente enrasadas con el chasis. Esto también ocurre con los tornillos del xfader, pero sólo en modelos posteriores a algún número de serie, porque en una de mis mesas me lo encontré (en la más moderna, según el SN), y en la otra no.

Los faders son discutibles: me gusta que traiga los faders de configuración vertical para evitar la caída de polvo sobre las pistas, pero, por otro lado, en una mesa que tiene un precio de calle en torno a los 1400-1800 euros, podrían haberse tirado un poquito el pisto y poner faders un poco más robustos: unos ALPS de la serie K, o unos Penny & Giles. Al fin y al cabo, a pesar de estar en configuración vertical, no dejan de ser unos ALPS serie N, algo bastante habitual (por ejemplo, las Rodec MX-180 Original suelen llevar unos Bourns que, aunque son de configuración horizontal, su duración es muy parecida a los K-Alps).

También curioso que lleve una toma para una luz de 12 V, con conector BNC.

Con respecto al sonido… obviamente, me gusta. Es un poco curioso, porque es distinto en “cuerpo” del de las Rodec. El de la FSM-600 da sensación de ser más “brillante”, más agresivo en agudos, pero me da la impresión de faltarle un poco de “aplomo” en bajos. Por así decirlo, usar una FSM frente a una Rodec es como usar unos auriculares de monitorización (por ejemplo, unos Sony MDR-7506) frente a unos auriculares de preescucha que no sean planos (unos HD25 o unos Sony MDR-1R). Ojo, no estoy hablando de nitidez. Eso sí, el oído sufre más con esta mesa, porque para percibir los bajos con la intensidad con la que venimos acostumbrados, hay que elevar más la ganancia, y entonces, curiosamente, son los agudos los que te muelen el oído. Será cosa de costumbre. Luego, es relativamente fácil que la EQ se dispare en los agudos; hay que andarse con mucho cuidado. Es muy “chillona”, para mi gusto, aunque, insisto: será cosa de acostumbrarse. Aún sólo he podido pinchar con la mesa en vertical, y muchos menos minutos de los que me habría gustado.

ASPECTOS QUE MEJORARÍA

Aunque es un asunto controvertido, EN MI CASO es una faena que lleve los conectores en la parte trasera del chasis, y no en la superior. Imagino que a mucha gente le ha hecho tener que rehacer el mobiliario, e, incluso, puede que a algún usuario potencial le haya echado para atrás. Me resulta más cómodo acceder a los conectores como en una Rodec, Ecler, Pioneer… vamos, como en cualquier otra mesa. Además, como algún conector esté un poco suelto, por la propia gravedad se puede desconectar.

También relacionado con el chasis, cada canal tiene un único tornillo de fijación trasera al chasis. No es un gran problema, y es más que suficiente, pero a la hora de trastear con la mesa, si quieres desmontarla sólo por la parte delantera, da un poco de “yuyu” que las placas estén sujetas únicamente por un tornillo que se inserta entre los 4 conectores RCA del cada canal, y cuyo agujero para el tornillo es de plástico.

Habría preferido que los botones de XFA, XFB y CUE se distinguiesen un poco más entre sí. No es raro que, en medio de la sesión, presiones XFA o XFB en lugar del CUE, y, como tengas el xfader en uno de sus dos extremos, la estarás liando.

Me resulta un poco “raro” que todos los potenciómetros lleven enclavamiento central. Lo agradezco bastante para ecualizar, no tanto en sesión, sino para ripear vinilos: los pones en el centro sin lugar a dudas, cosa que en las Rodec, por ejemplo, lleva un tiempo, porque al no tener ese “click” central, tienes que hacerlo a ojo, y al final acabas mirando la mesa casi en horizontal para ver que todos los potes están alineados al medio.

No me gusta que los dos primeros canales no se puedan asignar al crossfader. En lugar de XFA y XFB, para asignarlos a uno u otro extremo del canal, lo que nos encontramos es un botón de MUTE y otro de LIMIT. Absurdo si los usamos como canales normales, e intuyo que es más habitual que estar usándolos como micros.

El crossfader es un poco guarrindongo. Es un ALPS, sí, pero me esperaba algo un poco más “robusto” para una mesa así. Sé que no es una mesa de scratch, pero precisamente por eso, montarle un xfader decente haría que jamás tuvieses que reparar, e incluso mantener, esa pieza.

Los operacionales: sí, los dichosos TL074/TL072 son muy buenos. De hecho, son los que me encuentro en todas estas mesas de mezclas (desde una SMAC Pro20 -ahí son SMD- hasta las Rodec, esta misma FSM, o las Ecler SCLAT). Pero, teniendo en cuenta que esos amplificadores operacionales tienen ya 30 años, ¿no tendría más sentido, hoy en día, en una mesa de alto nivel, irse a por unos operacionales con carácter un poco más “audiófilo”? No me voy a extender; si queréis, podéis echarle un ojo a este hilo de Hispasonic: http://www.hispasonic.com/foros/potenciometros-operacionales-componentes-fabricantes/449216

Luego, a la hora de desmontar, si queremos desmontarla del todo, la toma de la lamparita va soldada, y nos obliga a desoldar y soldar cada vez que queremos separar el panel de ese bus, ya que comparte conector con las placas principales. Podemos desconectarlo de la fuente de alimentación, pero no podemos soltar el frontal porque el conector no pasa por el agujero del BNC de la lámpara. Si hubiesen puesto un simple conector, se podría desmontar la mesa del todo sin necesidad de soldador.

Con respecto al chasis, al igual que en las Rodec, me parece bien que se puedan montar en rack, pero la mayoría de la gente no las “enrackamos”, así que las “orejeras” deberían poderse desmontar, y no ser parte del frontal. Eso ocurre en las SCLAT: si quieres dejar la mesa sin voladizos, retiras dos tornillos, desmontas las orejeras, y arreando.

Las salidas tienen un problema: la mayoría de ellas son de jack de 6.5 mm. De hecho, así de memoria, las únicas que son RCA son las dos de grabación (programa o “music only”). Hay entradas y salidas XLR, pero aquellos que tenemos la cabina con el cableado preparado, es muy habitual que los cables que tengamos tirados sean RCA, así que necezitraremos dos conversores jack 6.5 a RCA para la salida de cabina (“booth”), y como normalmente son rectos, no acodados, necesitaremos aún más espacio debajo de la mesa para albergarlos.

Ah, y ODIO CON VIOLENCIA esos botones de los potenciómetros. He visto chicles Boomer recién mascados más duros que esas odiosas gomas. Además, son un cúmulo de roña: a esa goma se pega el polvo por arriba como si no hubiese un mañana, y por debajo deja un círculo de mierda sobre el panel frontal que parece que ha sido el cagadero de la mascota de la familia. MUERTE A ESOS BOTONES. Sin piedad. Lo curioso es que en la versión en negro de la mesa sí vienen unos knobs decentes. Cogen holgura con una facilidad pasmosa (solución: un pequeñito trozo de cinta de carrocero que el vástago del potenciómetro “pille” al insertarlo en el knob; igual para los botones de los faders, si en algún momento tienen holgura en alguna de vuestras mesas 😉 ).

¡Y la toma de tierra, por Dios, LA TOMA DE TIERRA! Ya me quejaba yo de que las Rodec MX-18x “sólo” llevasen 2 tomas de tierra, en comparación con la Ecler Nuo5, que lleva una por canal… ¡¡¡¿¿¿pero una sola toma de tierra para esta mesa???!!! Amosnofastidies. Además, no sé si es que en el caso de mis dos mesas se ha perdido, pero no trae tuerquita ni palomilla, así que he tenido que hacerme una chapuzitra con 4 pinzas de cocodrilo y un poco de cable. MUY CUTRE no tener una triste toma de tierra por canal, que, además, podrían haber aprovechado para tener otro tornillito en cada placa por la parte trasera, como comentaba unos párrafos más atrás.

 

Si recuerdo algo más, os lo iré contando. En cuanto adapte la cabina para albergar esta mesa, y solucione un problemilla con los vúmetros que tengo en una de ellas, a ver si puedo enriquecer esta entrada un poquillo.

Muchas gracias por leerme; un fuerte abrazitro 🙂

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3 pensamientos en “Análisis de Formula Sound FSM-600

  1. david

    Es curioso lo que percibes con la Formula Sound fm600 en cuanto a sonido. yo tengo una desde el año 2002 que me la compre nueva en tienda y siempre al usarla con platos Technics SL1210 me han faltado agudos y los he tenido que poner al máximo para que me sonase bien. Incluso los jumpers de dentro de la mesa creo recordar que los puse para darle más agudos.

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